Autoestima baja, el freno de tus decisiones

La autoestima baja es una de las grandes limitaciones a las que tenemos que hacer frente en nuestro día a día. La indecisión, la dificultad a la hora de tomar decisiones para la adquisición de nuevos hábitos, los miedos arraigados…

Hemos de ser conscientes de que tener una autoestima baja es uno de los mayores obstáculos que nos vamos a encontrar para disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

Autoestima baja, el freno de tus decisiones

¿No crees que es hora de dar un paso al frente y afrontar un cambio de actitud?

La evaluación perceptiva que habitualmente realizamos de nosotros mismos muchas veces dista de lo que realmente somos. Alteramos nuestra propia realidad basándonos en información totalmente sesgada que obtenemos tras analizarnos.

La autoestima engloba una serie de pensamientos, sentimientos, evaluaciones y tendencias de comportamiento dirigidos hacia uno mismo, hacia nuestra forma de actuar, hacia nuestros rasgos físicos e incluso hacia nuestro carácter.

[su_highlight]Una autoestima baja es capaz de infravalorar las herramientas de que disponemos[/su_highlight] o incluso nuestra valía personal e influir negativamente en nuestras relaciones sociales, de pareja o en el ámbito laboral.

En muchas ocasiones nuestra autoestima es baja porque cometemos la torpeza de excedernos a la hora de compararnos con estereotipos que, por lo general, están totalmente alejados de la realidad en que vivimos.

Debemos tomar conciencia de la situación en la que nos encontramos y ponernos siempre objetivos que resulten realistas con respecto a esa situación.

Tener una autoestima alta nos va a facilitar afrontar el día a día con una mejor actitud, ya que gozaremos de mayor confianza en nosotros/as mismos/as a la hora de asumir cambios y lograr objetivos. El optimismo a la hora de alcanzar nuestras metas cobra un importe peso en nuestro camino hacia el éxito. Si nosotros mismos no somos capaces de creer que podemos alcanzarlo, nadie lo hará por nosotros.

Debemos pensar en positivo y sentirnos capaces de dar un paso al frente para realizar cambios en nuestra manera de percibirnos y modificar aquellos hábitos que no contribuyen a nuestro progreso diario.

Es bien conocido por todos/as que sentirse sano/a, fuerte y estéticamente bien va a propiciar que nuestra autoestima mejore de manera drástica. Ganar la suficiente confianza en nosotros/as mismos/as hará que afrontemos cada situación que se nos presente en nuestra vida diaria de la manera más eficiente posible, sin que nuestro estado de ánimo se vea condicionado.

Trabajar nuestra autoestima debe ser una prioridad, y nos va a permitir alcanzar un nivel superior de felicidad, ya que nos ayudará a descubrir diferentes destrezas y habilidades a las que anteriormente, a pesar de existir, no les dábamos el valor que se merecían.

Cree en ti mismo. Identifica tus verdaderas fortalezas. Atrévete a dar el paso que te permita conocer tus capacidades y hacer uso de ellas.

Si formas parte de ese grupo de personas que, por el motivo que sea, no goza de una buena autoestima, dedícate a hacer una recomposición de la percepción que tienes sobre ti mismo/a. Trabaja para mejorar todo aquello que no te gusta de ti, pero rodeándote de personas que tengan la capacidad y la experiencia necesarias para poder asesorarte de una manera eficaz y hacerte ver la realidad de la manera más objetiva posible.

Desde LFDTH somos conscientes de que, en muchas ocasiones, una autoestima baja viene precedida por una disconformidad con nuestro propio físico o incluso con los hábitos de vida que llevamos y que, por diferentes motivos, nos cuesta cambiar.

Sentirte fuerte, aumentar tu salud y mejorar tus hábitos de vida va a conseguir mejorar de manera radical la percepción que tienes de ti mismo.

Recuerda que la realidad no está reflejada en el contenido que consumes en redes sociales. Tu realidad está en ti, en tu día a día, en tu entorno, en los objetivos y metas que te propones alcanzar. Esa es tu realidad, la que va a hacer que te sientas satisfecho contigo mismo/a.

No permitas que las personas de tu entorno dinamiten tus ganas de cambiar. No estereotipes la realidad obstaculizando tus ganas de mejorar. Cree en ti. Eres capaz de hacer mucho más de lo que jamás te hubieras imaginado.

Ten en cuenta que, habitualmente, lo difícil no es el cambio, sino dar el primer paso para lograr ese cambio, y en LFDTH estamos preparados para ayudarte.

No dejes que una autoestima baja frene tus decisiones.

Confía en nuestro equipo. Confía en ti.

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