¿Crees que hay edad para el cambio?

El tiempo pasa volando. Te has dado cuenta, ¿verdad?. Y sin darnos cuenta, queriendo mejorar nuestra salud o aspecto físico, llegamos a pensar que ya no tenemos edad para el cambio

Vivimos nuestra vida a un ritmo frenético, estudios, trabajo, hijos… y cuando nos damos cuenta hemos cumplido años y miramos impotentes alrededor, pensando en las cosas que nos habría gustado hacer y no hemos hecho.

Y, de repente, nos plantamos frente al espejo para hacer una autoevaluación de nuestra vida y nuestra imagen. Imaginamos el tiempo que nos queda por delante y nos preguntamos qué tipo de vida nos espera.

Es posible que pertenezcas a esa ilustre minoría que está satisfecha con su aspecto y con su estilo de vida, pero lo más probable es que reconozcas en tu vida cosas que se podrían mejorar.

Edad para el cambio

¿Crees que ya no tienes edad Para el cambio? ¿que no es el momento? Nada más lejos de la realidad.

Déjate de excusas. Querer es poder, dicen. Y no hay nada más cierto.

Busca en tu interior a la persona que quieres ser, visualízala y anímate a dar el paso.

Con la edad y el paso del tiempo el organismo cambia debido a las transformaciones que se producen en las células y en los órganos, dando lugar a modificaciones internas y modificaciones en el aspecto.

Las células envejecen, provocando un mal funcionamiento de los órganos.

Este es un proceso normal asociado a la edad. Sin embargo, una vida sana y ejercicio físico regular pueden retardar significativamente el envejecimiento celular y la pérdida de masa muscular.

Si te preguntan la edad que tienes, seguramente te remitirás a tu fecha de nacimiento y contarás años hasta llegar a la fecha actual. Sí, esa es tu edad cronológica. Pero ¿qué hay de tu edad metabólica?

Una mala nutrición acompañada de unos hábitos de vida poco saludables puede hacer que aparentes más edad de la que tienes. Tu edad metabólica será superior a tu edad cronológica, afectando al funcionamiento de tu organismo.

La edad metabólica de cada persona viene marcada por su metabolismo basal, es decir, el mínimo de energía que el cuerpo necesita para funcionar eficientemente en reposo. Cuanto mayor sea este valor, más calorías y grasa corporal se quemará con cualquier actividad deportiva.

Que el cuerpo tenga una edad metabólica más avanzada aumenta las probabilidades de sufrir problemas de salud, mayor riesgo cardiovascular, diabetes e hipertensión.

Olvida la creencia de no tener edad para el cambio.

En tus manos está minimizar los riesgos mediante una rutina de ejercicios monitorizados por un experto, una buena nutrición adaptada a tus requerimientos particulares y un cambio de hábitos de vida. ¿Quieres saber más?

¿No crees que el esfuerzo merecerá la pena?

Todo camino comienza con el primer paso…

Empieza por abandonar el sedentarismo e incluir una rutina de movimiento en tu día a día. Monitoriza tus pasos para controlar tu evolución. Haz tus desplazamientos a pie, sube y baja escaleras. ¡Muévete!

Deja de lado los alimentos ultraprocesados, con altos niveles de azúcares y grasas. Decántate por alimentos simples y sanos y dedica tiempo a la cocina. Frutas, verduras, alimentos que te aporten una cantidad adecuada de proteína… ¡Come bien para sentirte mejor!

Descansa lo suficiente. Deja que tu organismo se cargue de energía para enfrentarse al día a día.

Haz ejercicio, si es de fuerza, mejor. Eso sí, siempre adaptado a tu nivel y sin plantearte objetivos fuera de tu alcance. Plantéate metas cercanas y gozarás de la satisfacción de ir superándolas cada día.

No hay mejor momento que este para iniciar el cambio.

Que no te digan que no puedes. Que no te digan que la edad es un problema.

Tu momento es ahora y no te vas a arrepentir.

No hay edad edad para el cambio.

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1 comentario en «¿Crees que hay edad para el cambio?»

  1. ¡Nunca hay una edad para mejorar! Aunque cuanto antes lo hagamos, más tiempo podremos disfrutar de ello. Muy buena información!

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