La Fuerza de tus Hábitos, ¿por qué estas palabras?

Nos gustaría estrenar este blog hablando de nuestro nombre, del origen de ese nombre que nos define y con el que nos sentimos identificados como equipo, puesto que describe de manera inequívoca la fórmula para una buena salud y una buena vida, La Fuerza De Tus Hábitos (LFDTH).

La Fuerza de tus Hábitos

No hemos albergado ninguna duda a la hora de seleccionarlo, puesto que combina a la perfección los dos factores que consideramos imprescindibles para conseguir un estilo de vida saludable: la fuerza y los hábitos.

Vamos a empezar por el principio:

[su_row][su_column size=”1/2″ center=”no” class=””][su_box title=”¿Qué es la fuerza?” box_color=”#0c416f”]Si acudimos a la Real Academia Española (RAE) para buscar una definición de este término, encontraremos que, en su primera acepción, la describe como vigor, robustez y capacidad para mover algo o a alguien que tenga peso o haga resistencia; como para levantar una piedra, tirar una barra, etc.[/su_box][/su_column] [su_column size=”1/2″ center=”no” class=””][su_box title=”¿Qué se entiende como hábito?” box_color=”#0c416f”]Según la RAE, se trata de un modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas.[/su_box][/su_column][/su_row]

Creemos firmemente que la clave del éxito radica en la suma de estos dos factores.

Son nuestros hábitos los que nos van a proporcionar la fuerza suficiente para conseguir todos aquellos objetivos que nos planteemos, por difíciles que nos parezcan. Unos hábitos correctos que marquen nuestra rutina diaria nos conducirán indudablemente y sin que pueda ser de otra manera hacia esos objetivos que ansiamos conseguir.


[su_quote cite=”Aristóteles”]Somos lo que hacemos repetidamente. La EXCELENCIA, entonces, no es un acto; es un hábito.[/su_quote]


Por lo general, cada uno de nosotros/as posee la capacidad de identificar un problema o una situación que no nos gusta o nos resulta desagradable.

De la misma manera, nuestro cerebro es capaz de reaccionar en forma de queja ante ese estímulo negativo. Pero, por otro lado, también nos resulta sencillo dejar volar nuestra imaginación y visualizar un tipo de vida distinto, un gran cambio, soñar con un estilo de vida más satisfactorio que nos complazca plenamente.

Sin embargo, no es inusual que todos los buenos propósitos se esfumen en el momento de dar el paso de responsabilizarnos de nuestra situación y tomar una decisión firme de cambio.

Si hemos conseguido llegar al extremo de tomar conciencia de nuestra situación y reconocer que existe un problema; si hemos decidido ser responsables y comenzar a visualizar el cambio que necesitamos en nuestra vida, solo debemos identificar cuáles son esas acciones que nos van a favorecer conduciéndonos hacia el éxito y aplicarlas repetidamente hasta que se conviertan en un hábito.

Una vez conseguido esto, seremos imparables.

La Fuerza de tus Hábitos

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