La fuerza

La fuerza

[su_quote]El éxito es el resultado feliz y satisfactorio de un asunto, negocio o actuación.[/su_quote]


Para LFDTH el éxito radica en tener salud, fortaleza física y encontrarnos a gusto con nuestro cuerpo en todo momento. Estos son los factores que constituyen la base para abordar de la mejor manera posible el resto de retos en nuestra vida. 

Tener un cuerpo sano y con fortaleza física y mental implica tener fuerza, resistencia, flexibilidad y energía suficiente para afrontar nuestro día a día.

Hemos de reconocer que todos/as nosotros/as tenemos una especial atracción por la fuerza y, no, no estamos hablando únicamente de tener unos grandes músculos, sino de disfrutar de un cuerpo funcional que nos permita hacer frente a cualquier situación del día a día, como puede ser, por ejemplo, (iniciar una carrera rápida de 50 metros) sprintar 50 metros para coger el tren que acaba de llegar a la estación, levantar pesos con facilidad, subir escaleras con las compras sin sofocarnos, jugar con intensidad con un niño o una niña sin agotarnos y llegar al final del día en plena forma. 

A lo largo del tiempo, la fuerza siempre ha sido necesaria para asegurar nuestra supervivencia. En el pasado, la debilidad implicaba que la persona cazara menos, obtuviera menos alimentos y tuviera menos posibilidades de reproducirse. Al mismo tiempo, la debilidad también constituía un factor importante que aumentaba las posibilidades de morir de manera temprana por el ataque de algún animal o por alguna otra causa de similares características. 

En la actualidad y por suerte, esos riesgos tan evidentes no existen, pero, en cambio, existen otros muchos factores que, aun siendo más silenciosos, son igual de letales para las personas. Tener un cuerpo débil como consecuencia del sedentarismo tan arraigado y característico de esta era puede derivar en riesgo de obesidad, diabetes, problemas cardiacos, desmineralización de los huesos, etc

Por qué es importante la fuerza

Los ejercicios de fuerza son especialmente recomendables para combatir los riesgos anteriormente descritos, ya que existen numerosos estudios que relacionan la fuerza con una vida más longeva y de mejor calidad. 

En nuestro caso, cuando hablamos de trabajar la fuerza no nos referimos al clásico y conocido consejo de “lo mejor es caminar o ir a la piscina” que, aun siendo hábitos muy recomendables, por sí solos no consiguen los suficientes beneficios como los que se pueden conseguir llevando a cabo una rutina de fuerza bien planificada.

Para entrenar la fuerza necesitamos una sobrecarga progresiva que obligue a nuestro cuerpo a generar adaptaciones neuromusculares y, para ello, necesitamos generar una tensión mecánica suficiente, bien con nuestro propio cuerpo o, más fácilmente, con el empleo de ayudas como barras, mancuernas, kettlebells, etc. 

Es importante que estos ejercicios de fuerza impliquen el movimiento de varias articulaciones al mismo tiempo, puesto que han demostrado ser más funcionales y tener mejor impacto en la salud que aquellos otros ejercicios que trabajan los músculos de forma aislada.

En LFDTH somos fans de los tres ejercicios básicos para trabajar la fuerza, ganar salud y moldear nuestro cuerpo. Estos ejercicios son: el Press de Banca, la Sentadilla y el Peso Muerto.

Próximamente hablaremos de ellos.

¿Qué te ha parecido este contenido?