La motivación no lo es todo

Tenemos la arraigada costumbre de esperar a sentirnos motivados para iniciar el cambio que necesitamos en nuestra vida.

Creemos que algún día la motivación hará su aparición, aunque no hagamos gran cosa por nuestra parte para que eso ocurra. Y seguimos esperando con comodidad.

Pero mirándolo bien, ¿por qué no darle un pequeño empujón? [su_highlight]¿Por qué no hacer que sean la disciplina, la constancia y nuestra actitud los desencadenantes de esa ansiada motivación?[/su_highlight]

Día tras día nos sentamos a esperar a que se presente la ocasión propicia para iniciar el cambio, a tener la excusa perfecta para comenzar a hacer ejercicio, para retirar hábitos tóxicos de nuestro día a día, para modificar nuestro estilo de vida, pero ese “momento perfecto” nunca llega.

Si echas la vista atrás te darás cuenta de la cantidad de veces que has pensado aquello de “mejor empiezo mañana”, “ahora no es el mejor momento” o “no sé por dónde empezar”.

Motivación

¿Sabes en qué consiste la motivación?

Cuando hablamos de motivación, nos referimos a un estado interno que nos activa y nos predispone a mantener una serie de conductas y acciones que nos conducen hacia diferentes metas y objetivos. Es un impulso que nos desborda de energía para conseguir grandes resultados.

Es de sobra conocido por todos y todas que la vida es similar a una montaña rusa de emociones, en la cual unos días te encuentras en el punto álgido, mientras que otros días estás en el punto más bajo.

Es algo totalmente normal.

Pero lo importante para hacer frente a ese vaivén emocional es saber que los días en que esa montaña rusa no está en su mejor momento tenemos que perseverar y apoyarnos con firmeza en nuestra constancia y disciplina. Ellas serán nuestras mayores aliadas y nos ayudarán a alcanzar las metas que previamente nos hayamos impuesto.

¿Qué entiendes tú por constancia?

Se trata de la voluntad indestructible y persistente en la determinación de tus acciones por cumplir con tus objetivos diarios. Para conseguir el éxito tienes que tener clara tu meta y acercarte a ella con constancia cada día, sin excepción. El hecho de ser constante en tus acciones va a marcar la diferencia en cualquier proceso en el que intervengas, bien sea en un contexto laboral, de estudios o a la hora de afrontar cambios importantes en tu vida.

Lucha por lo que quieres y deja de sentarte a esperar a que te invada la ansiada motivación, ya que sin ayuda por tu parte podemos garantizarte que eso no va a ocurrir. Recuerda que es más eficiente ser constante que apoyarte únicamente en la motivación, ya que esta es efímera, aunque nos cueste aceptarlo.

De la mano de la constancia podemos encontrarnos a su fiel compañera la disciplina, a la que todos/as conocemos, pero que no siempre somos capaces de reconocer.

¿Sientes que necesitas un empujón en tu motivación?

A veces se producen situaciones en las que nuestro entorno o, incluso, nuestra propio día a día no contribuye a la mejora de la motivación y, en consecuencia, nos hacemos menos disciplinados en contra de nuestra salud.

En la cabeza rondan un montón de “justificaciones” por las que «no podemos» comer mejor o practicar ejercicio físico, provocando que nos estanquemos y buscamos nuestra “zona de confort”.

Si crees que estás en ese punto, es hora de salir. Probablemente sientas temor o rechazo a salir de esa zona, pero créenos que merecerá la pena.

Mira aquí cómo podemos ayudarte.

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