Los hábitos

Dicen que los hábitos son el resultado del ejercicio de actividades para poseer un bien o para lograr un fin determinado. Son disposiciones estables que la persona adquiere en la medida en que va ejerciendo su libertad (Aspe y López, 1999).

Para LFDTH, los hábitos son uno de los pilares básicos en los que fundamentamos nuestro proyecto para conseguir que tu estilo de vida se transforme de manera radical.


Si aún no has descubierto los beneficios de caminar a diario, deja que te los presentemos.

Caminar es una de las actividades físicas más simples y accesibles, frente a la cual es difícil poner excusas. Anímate a incluir el ejercicio en tus desplazamientos habituales.

Siempre que el tiempo te lo permita, acude al trabajo o a tu centro de estudios andando o en bici. Prioriza el uso de las escaleras frente al ascensor y deja este último para aquellas personas que tengan un déficit de movilidad.

Haz que caminar sea un hábito y no una obligación.

Es muy recomendable caminar entre 8.000 y 10.000 pasos diarios para lucrarte de los beneficios que este hábito te puede proporcionar. Puedes controlar este dato fácilmente mediante un dispositivo que realice un recuento de pasos diarios. Acostúmbrate a utilizarlo y plantéate objetivos a corto plazo, ampliando paulatinamente el número de pasos que puedes conseguir incluyendo el hábito de caminar en tus rutinas diarias.

Ten en cuenta que este simple hecho te va a resultar de ayuda tanto para la pérdida de peso como para mejorar tu porcentaje de grasa corporal, tu salud cardiovascular y tu estado de ánimo. Caminar una media mínima de pasos diarios debería ser obligatorio para mejorar la salud de la población en general y en LFDTH nos vamos a asegurar de que este simple hábito consiga mejorar tu salud de forma exponencial.

Vamos a analizar ahora tus horas de sueño. ¿Crees que son suficientes para recargar tu energía?

Recuerda que dormir no es una pérdida de tiempo, sino que más bien se trata de algo imprescindible para poder afrontar el día con vitalidad y buen humor. Acostúmbrate a dormir un mínimo de 7 horas diarias para garantizar el descanso y la recuperación, tanto física como mental. Procura acostarte cada día a la misma hora para conseguir crear una buena rutina de sueño y aprovechar los innumerables beneficios que un buen descanso te va a proporcionar.  Ten en cuenta que unos buenos hábitos de sueño van a favorecer la pérdida de peso, van a mejorar tu memoria e incrementar tu creatividad, así como reducir el estrés de la vida diaria. Un buen descanso puede convertirse en la base que te va a permitir alcanzar tus objetivos. Conviértelo en una prioridad y no dejes que nada lo condicione.

Te preguntarás cómo puedes conseguir un buen descanso. Desde LFDTH vamos a proporcionarte unas pautas que te van a ayudar a alcanzar tu objetivo de sueño y conseguir todos los beneficios que este te puede ofrecer.

Si estás habituado a consumir bebidas estimulantes como el café, acostúmbrate a retirarlas como mínimo 4 o 5 horas antes de irte a dormir. Puedes sustituirlas por algún otro tipo de bebida que tenga un efecto más beneficioso para el sueño o, simplemente, retirarlas de tu rutina diaria.

Procura cenar al menos una hora antes de ir a dormir. Este simple gesto conseguirá facilitarte un buen descanso.

No des prioridad a esa magnífica serie de televisión que está tan de moda y que te tiene tan enganchado/a. Debes aprender a gestionar tu tiempo y, sobre todo, a gestionar tus prioridades. No se trata de eliminarla completamente de tu día a día, sino de valorar cuál es el mejor momento para verla.

Realizar ejercicio físico para aumentar nuestro gasto energético va a favorecer que tengamos un buen descanso. Sin embargo, realizar ejercicio a última hora del día puede provocar que lleguemos con excesiva activación a la hora de dormir. Busca el mejor momento para hacerlo sin que entorpezca tu rutina de sueño.

Procura no acostarte con el teléfono móvil en la mano. Deja de lado las redes sociales antes de dormir. Lo único que van a hacer es dificultar tu descanso por la exposición a pantallas.

Leer antes de dormir puede ser una buena opción para relajarte y obtener un buen descanso. Acostúmbrate a tener un libro en tu mesita de noche y deja que esa lectura que te interesa se una al descanso para favorecer un crecimiento cognitivo, que va a ser tan importante para tu salud como el bienestar físico que te va a proporcionar.

Desde LFDTH te animamos a valorar tu descanso y a poner de tu parte para mejorarlo. Recuerda que sus beneficios son tus éxitos, y nosotros vamos a ayudarte a conseguirlos.

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